{"id":5982,"date":"2022-10-05T20:11:01","date_gmt":"2022-10-06T00:11:01","guid":{"rendered":"https:\/\/web.venezuelaestrena.com\/?p=5982"},"modified":"2022-10-05T20:11:01","modified_gmt":"2022-10-06T00:11:01","slug":"inocencia-azotada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/venezuelaestrena.site\/web\/?p=5982","title":{"rendered":"Inocencia azotada"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su nueva entrega, Jackson Guti\u00e9rrez lanza una bomba incendiaria de violencia, asedio y venganza<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luis Laya<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un amigo muy observador me dijo que las pel\u00edculas de Jackson Guti\u00e9rrez eran similares a las de <em>Dogma<\/em>, y me hizo pensar. En efecto, siento que el <em>cine guerrilla<\/em> realizado hasta ahora por el realizador caraque\u00f1o halla sus claves en cierta semejanza con el mencionado movimiento dan\u00e9s, as\u00ed como con las posturas renovadoras y radicales que entregaron la <em>nouvelle vague<\/em> y el <em>cinema verit\u00e9<\/em> franceses en los a\u00f1os 60.<\/p>\n<p>Salvando las diferencias y desapegado de \u201cvotos de castidad\u201d que lo limiten, el cine de Guti\u00e9rrez si se aviene claramente a \u201cnormas de estilo\u201d que parecen provenir de un manifiesto duro y conciso, que lo hace palpable y cre\u00edble m\u00e1s all\u00e1 de visiones superficiales que tachen su trabajo como \u201cpel\u00edculas de malandreo\u201d. Obviamente, el malandreo est\u00e1, y no como dato documental de observaci\u00f3n sociol\u00f3gica. Est\u00e1 porque pertenece a la realidad que sirve de escenario a las tramas y ficciones urdidas por Jackson y su equipo de colaboradores.<\/p>\n<p>Pero hay compromisos, evidentemente: con una puesta en c\u00e1mara intensa que \u201cve\u201d libremente la vida, meti\u00e9ndose en los entresijos; porque echa mano de actores no profesionales que mezclan su espontaneidad con la sapiencia t\u00e9cnica de int\u00e9rpretes m\u00e1s corridos; pr\u00e1cticamente desprecia los efectos especiales y casi todo tipo de artificios para detenerse en la naturalidad de la luz y del sonido ambiente, lo cual imprime realismo.<\/p>\n<p>Las corrientes antes nombradas respondieron, o m\u00e1s bien reaccionaron a lo ampuloso, a lo falso del cine industrial, mostrando historias donde lo importante eran en s\u00ed la intimidad, la veracidad y la profundidad de aquellas ficciones. En el cine <em>dogma<\/em> (o <em>dogma 95<\/em>) de Lars Von Trier y sus secuaces, se escribieron reglas para que sirvieran m\u00e1s que todo de documentos de adhesi\u00f3n, buscando lo leg\u00edtimo. Luego fueron rotas una por una. La libertad para hacer un cine as\u00ed proviene de no depender de grandes presupuestos y por ende de no estar obligados con la producci\u00f3n ejecutiva, por un tema de retorno monetario.<\/p>\n<p>Sin embargo, muchas de estas pel\u00edculas centradas en la complejidad de los traumas humanos y de sus intrincadas relaciones sociales, o aun, en sus reflexiones existenciales y vivencias personales m\u00e1s escabrosas, han obtenido inesperados \u00e9xitos de taquilla y provisto de fama a sus autores. Una fama, por cierto, que suele venir acompa\u00f1ada de prestigio art\u00edstico, a diferencia de los cineastas que apuestan por un cine masivo y facilista, o llam\u00e9moslo as\u00ed, formulero.<\/p>\n<p>Lo de Jackson Guti\u00e9rrez en <em>Inocencia<\/em> es ya el aterrizaje en un fetiche intelectual. Sus pel\u00edculas responden a determinados rituales que estilizan al barrio de manera imperceptible, apoy\u00e1ndose en lo descarnado de un aparente naturalismo sin afeites, tanto en actuaciones, como en la escogencia de locaciones e historias. Hay un cierto delirio surrealista a lo Tarantino, con un goce por el disparo a quemarropa y el gesto <em>gangsta<\/em>, que puede escandalizar al desprevenido, pero se convierte en gui\u00f1o para el que puede observar all\u00ed cierta pose deliberada, tributaria del comic, que corre liberada en el gui\u00f3n.<\/p>\n<p>En este sentido, Guti\u00e9rrez deviene un autor sumamente inteligente y sofisticado. Sus estampas del barrio se distancian de la reflexi\u00f3n socio-hist\u00f3rica sobre la idiosincrasia y el fracaso del sistema, encontrado frecuentemente en nuestro cine marxista de los a\u00f1os 70-80. M\u00e1s bien le place detenerse en las historias m\u00ednimas, plenas de situaciones rayanas en el melodrama sin filtro, cuidando el lenguaje y su verismo hasta un punto de locura, rozando a veces la perfecci\u00f3n documental, aunque siempre bordee el riesgo del amaneramiento. Es en este sentido un estilo de cine, subsidiario de g\u00e9neros diversos, incluyendo el drama policial y el <em>noir<\/em>, que requiere un extremo cuidado dram\u00e1tico, pues se mantiene en un equilibrio peligroso.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula corre bien estos riesgos y los confronta sin evadirlos. No pretende <em>Inocencia<\/em> aleccionar, a pesar de que las situaciones as\u00ed como su dedicatoria de colof\u00f3n apunten al clich\u00e9 de la violencia de g\u00e9nero. Sospecho que <em>Inocencia<\/em> va m\u00e1s profundo. Para m\u00ed las claves est\u00e1n en explorar -con mayor crudeza que franqueza, cierto- las relaciones de los hombres y mujeres j\u00f3venes en los barrios, sumergidos en una catarsis de sexo, amor, drogas y violencia, que puede redimirse a trav\u00e9s del amor filial y las posibilidades que ofrece el deporte, el estudio o la huida, vista como salida de emergencia para algunos habitantes del <em>ghetto<\/em>.<\/p>\n<p>El comentario social se impregna asimismo de las taras culturales de las familias disociadas, que aletean en un sue\u00f1o rosado de matrimonio y felicidad, inviable en los ambientes \u00e1speros y c\u00ednicos del siglo XXI, construidos a punta de redes sociales e inmediatismo consumista. De all\u00ed que prefiero mirar a esta pel\u00edcula como un territorio libre de sermones y lecciones de correcci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Es mordaz, cruel y se muestra imp\u00e1vida ante los ritos de placer ef\u00edmeros que propone, como b\u00e1lsamo de la precariedad y la exclusi\u00f3n, la sociedad posmoderna. La naturalidad en el tratamiento del tema de las deudas de drogas y las pandillas, costilla de la cultura hip-hop, es casi total, as\u00ed como las caracterizaciones de las mamis del barrio, con sus personalidades ricas en matices y gestualidades aut\u00e9nticas, permite a la m\u00e1scara humana desdoblarse entre una ficci\u00f3n que copia a la realidad y una narrativa que calca los imaginarios instalados por la televisi\u00f3n y los dispositivos m\u00f3viles.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de esto, <em>Inocencia<\/em> funge con eficiencia por los caminos del pop: es imagen, m\u00fasica y entretenimiento puro, sin olvidar la justa dosis de p\u00f3lvora, luminosidad tropical, tensi\u00f3n y suspense; violencia machista y acci\u00f3n criminal. La peli divierte, angustia, identifica y sublima la roncha del malvivir, como tiene que ser. A veces sobresalta y produce rechazo, pero en general fluye como un producto de nuestra cultura subterr\u00e1nea, ya con texturas acabadas y una solidez t\u00e9cnica (en montaje, ritmo, c\u00e1mara y posproducci\u00f3n) apreciable, claramente heredero de aquel <em>Azotes de barrio<\/em>\u00a0 grabado en video artesanal, en un ya lejano 2006.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/web.venezuelaestrena.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/critiCom.png?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1579\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/web.venezuelaestrena.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/critiCom-300x168.png?resize=300%2C168&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/venezuelaestrena.site\/web\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/critiCom.png?resize=300%2C168&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/venezuelaestrena.site\/web\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/critiCom.png?resize=470%2C264&amp;ssl=1 470w, https:\/\/i0.wp.com\/venezuelaestrena.site\/web\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/critiCom.png?resize=414%2C232&amp;ssl=1 414w, https:\/\/i0.wp.com\/venezuelaestrena.site\/web\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/critiCom.png?resize=215%2C120&amp;ssl=1 215w, https:\/\/i0.wp.com\/venezuelaestrena.site\/web\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/critiCom.png?w=500&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En su nueva entrega, Jackson Guti\u00e9rrez lanza una bomba incendiaria de violencia, asedio y venganza &nbsp; Luis Laya &nbsp; Un amigo muy observador me dijo que las pel\u00edculas de Jackson Guti\u00e9rrez eran similares a las de Dogma, y me hizo pensar. 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