{"id":5769,"date":"2022-08-01T11:47:54","date_gmt":"2022-08-01T15:47:54","guid":{"rendered":"https:\/\/web.venezuelaestrena.com\/?p=5769"},"modified":"2022-08-01T11:47:54","modified_gmt":"2022-08-01T15:47:54","slug":"lunes-o-martes-nunca-domingo-o-el-viaje-a-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/venezuelaestrena.site\/web\/?p=5769","title":{"rendered":"Lunes o martes, nunca domingo o el viaje a la esperanza"},"content":{"rendered":"<p>El guardado, o lo que es lo mismo, el secreto, forma parte de la esencia de lo humano. Al traspasar a lo social, eso inabordable y privado, puede incluso devenir tab\u00fa. Entonces las sociedades, movidas por una percepci\u00f3n oportunista de lo correcto, hacen, <em>construyen<\/em> guardados ideol\u00f3gicos y se convierten en impresoras de lo aceptable. Ello no es casual, sino funcionalismo puro. L\u00e9ase castraci\u00f3n. La comunidad, adaptada a los catecismos medi\u00e1ticos, se convierte en redil de ovejas. Atiende rotundamente el papel asignado por la metr\u00f3poli. Pero en ocasiones, el guardado sale a la luz y se rompe el tab\u00fa.<\/p>\n<p>As\u00ed, el secreto se ha convertido en un mecanismo de olvido, de desmovilizaci\u00f3n; significa asesinar al ser humano, en lo literal y lo simb\u00f3lico. En <em>Lunes o martes, nunca domingo<\/em>, largometraje de la escritora y cineasta meride\u00f1a Maruv\u00ed Leonett, los personajes transcurren en su anecdotario personal, yendo tras la pista de sus guardados \u00edntimos, pero en el caso de Gregoria -una co-protagonista que inclina la balanza a su favor merced a una fuerza intr\u00ednseca -casi involuntaria-, la carretera la lleva a toparse con un secreto colectivo: lo innombrable guardado con un prop\u00f3sito atroz a la vez que construido por un sistema implacable.<\/p>\n<p>Este secreto, que ha sometido la verdad socio-hist\u00f3rica a una r\u00e1faga mortal, encontr\u00f3 adem\u00e1s aliados inesperados. Por ejemplo, la desmemoria. Yendo de atr\u00e1s hacia adelante, en un imaginado ejercicio narrativo a lo <em>Irreversible <\/em>de Gaspar No\u00e9, encontrar\u00edamos los porqu\u00e9s de un cuento bien contado. En ese sentido, esquivaremos el dispositivo del <em>espoiler<\/em>, ese fallo odioso del \u201ccr\u00edtico\u201d que cae en la ligereza de contar los pormenores y la resoluci\u00f3n del relato para sustentar su an\u00e1lisis. Intentaremos ser cuidadosos ya que, si existe alguna magia en esta pel\u00edcula, \u00e9sta habita precisamente en su primer cuarto de hora y en su conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los Andes como punto de partida de un itinerario, abre el tel\u00f3n para, de manera reposada, introducirnos en el viaje. Ese recorrido en retroceso por la vida es, en la persona del anciano Ezequiel, la b\u00fasqueda del yo interior, introducirse en la gruta de los amores y la nostalgia; para finalmente, lidiar con los objetivos no conseguidos y las frustraciones pol\u00edticas. El viajero, ya truncado su ciclo vital, entrega el relevo inesperado a su nieta Gregoria, un ser amable y entra\u00f1able. Definido por una ingenuidad que raya en lo id\u00edlico, el car\u00e1cter de Gregoria propicia que, precisamente sea ella la encargada de exponer un mundo de referencias e informaci\u00f3n que espera por ser narrado y, acaso, por una reivindicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El fresco de personajes, entreteje a Vladimir, investigador de temperamento filos\u00f3fico a pesar de su juventud y desparpajo buena onda, con Luc\u00eda, la inefable mujer kitsch y clase media, fatua, dolida y enemiga del silencio, que poco a poco surge como una mariposa de su envoltorio para encontrar la libertad como ser humano. El simbolismo en el caso de la peripecia sentimental de esta mujer, se presenta en forma de sub-trama, al principio clich\u00e9 y finalmente poderosa. Simbolizando un territorio sumergido en la superficialidad, repleto de capas con guardados inconfesables, la mujer se libera de un sistema y una infelicidad opresiva con m\u00e1scara de fatalidad: as\u00ed, al final de la historia, se despoja del carro \u201crobado\u201d, del anillo y de las extensiones de cabello. En suma: de la insatisfacci\u00f3n, la hipocres\u00eda y la ignorancia.<\/p>\n<p><em>Lunes o martes, nunca domingo<\/em>, roza el g\u00e9nero dram\u00e1tico familiar \u2013incluso el melodrama- y un registro <em>road movie<\/em> carente de tensi\u00f3n y ritmo narrativo; as\u00ed mismo, el cine pol\u00edtico e intimista. La remembranza desde lo buc\u00f3lico se muestra en el desdoblamiento espiritual Ezequiel-Gregoria. En este \u00faltimo personaje encontramos, quiz\u00e1s, la frescura de un pa\u00eds c\u00e1ndido, ignorante de su propia historia. Culpable de olvido, pero aun \u00e1vido de reconocerse.<\/p>\n<p>La frase \u201clos pueblos peque\u00f1os no los dibujan en los mapas\u201d, pronunciada al paso por Vladimir como met\u00e1fora misteriosa ante una pregunta infantil de Gregoria, evoluciona y deriva hasta convertirse en una declaraci\u00f3n m\u00e1s concreta y plena de sentido: \u201cCabure existe\u2026aunque no lo dibujen en los mapas\u201d, lo cual se paraleliza al descubrimiento de la muchacha sobre lo privado, lo pol\u00edtico y lo identitario.<\/p>\n<p>Ese pasado, manantial del hilo hist\u00f3rico, la conduce al encuentro de los Jos\u00e9 Leonardo Chirinos, los Andresote, los Guaicaipuro y los Zamora, hasta desembocar en los guerrilleros y combatientes urbanos v\u00edctimas de desaparici\u00f3n forzada, a partir de los a\u00f1os 60 del siglo XX, en el marco de la lucha armada y la \u201cdemocracia representativa\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/web.venezuelaestrena.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/critiCom.png?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1579\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/web.venezuelaestrena.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/critiCom-300x168.png?resize=300%2C168&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/venezuelaestrena.site\/web\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/critiCom.png?resize=300%2C168&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/venezuelaestrena.site\/web\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/critiCom.png?resize=470%2C264&amp;ssl=1 470w, https:\/\/i0.wp.com\/venezuelaestrena.site\/web\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/critiCom.png?resize=414%2C232&amp;ssl=1 414w, https:\/\/i0.wp.com\/venezuelaestrena.site\/web\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/critiCom.png?resize=215%2C120&amp;ssl=1 215w, https:\/\/i0.wp.com\/venezuelaestrena.site\/web\/wp-content\/uploads\/\/2018\/05\/critiCom.png?w=500&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La huella resultante, con paradas en los cantores populares, campesinos de todo el pa\u00eds y l\u00edderes como el propio Hugo Ch\u00e1vez (presente en alg\u00fan grafiti electoral, que refuerza el verismo de la cinta), transforma -o eso esperamos que haga- a un pueblo dormido y esc\u00e9ptico, en otro distinto: curioso, inventor y re-descubridor de su misma rebeld\u00eda. Un pueblo a pesar de sus contradicciones y reveses, movilizado m\u00e1s por intuici\u00f3n que por certezas. Un pueblo al rescate de su propia \u201cesperanza perdida\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Luis Laya<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El guardado, o lo que es lo mismo, el secreto, forma parte de la esencia de lo humano. Al traspasar a lo social, eso inabordable y privado, puede incluso devenir tab\u00fa. Entonces las sociedades, movidas por una percepci\u00f3n oportunista de lo correcto, hacen, construyen guardados ideol\u00f3gicos y se convierten en impresoras de lo aceptable. 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